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Cinco detenidos en nuevo ataque de pobladores con cuartel policial del sector San Jerónimo
El microtráfico en las poblaciones más populares, la masiva migración de habitantes de otros lugares y el gran déficit policial existente, son los principales problemas que enfrenta esta comuna de 500 mil habitantes y que para el 2005 se proyecta como la más poblada de la Región Metropolitana.
"Estamos seguros de que los carabineros van tomar represalias, ellos están ensañados con nosotros. Para ellos, todos somos delincuentes". Estas palabras grafican el clima que se vive en las míseras poblaciones aledañas a la subcomisaría San Jerónimo, en Puente Alto, donde la muchedumbre atacó dos noches seguidas el cuartel policial, donde la noche del domingo se ahorcó un joven poblador detenidos horas antes.
Si bien las primeras indagatorias del caso han eximido de responsabilidad al personal uniformado, ya que las autoridades policiales del sector han asegurado que se trató de un suicidio, la familia y amigos de Rodrigo Andrés Agüero López -17 años- no dan fe a la versión de la policía, a la que además acusan de protagonizar actos de provocación. Sus restos fueron sepultados hoy en medio de la conmoción de los habitantes de la villa Venezuela, en el cementerio de Bajos de Mena.
"En los principales problemas de Puente Alto, se detecta primero la sensación de inseguridad que tiene la gente", comenta el encargado del Programa de Seguridad Ciudadana de la municipalidad de Puente Alto, René Borgna.
El experto se encuentra actualmente abocado a la coordinación de acciones que involucren a la policía con el fin estudiar las causas e intentar evitar la ocurrencia de los últimos e inquietantes hechos en la comuna en los que los vecinos han decidido tomarse la justicia en sus manos protagonizando dos linchamientos y el ataque a un cuartel policial.
Se trata del crimen del joven delincuente de 20 años Alexis Patricio Pavez Quezada, registrado marzo de este año, cuando éste recibiera un tiro de escopeta en el villa Blancas Cumbres y que luego fue brutalmente golpeado por la turba. Apenas dos meses después, en al campamento en toma Carlos Oviedo, un grupo de pobladores linchó a Hugo Llancamán, quien en estado de ebriedad y a bordo de un camión robado llegó la madrugada del sábado pasado llegó a cobrarse revancha por su expulsión de la población. Un brutal hachazo en la cabeza puso fin a sus afanes.
La muerte de Rodrigo Agüero en el interior de la subcomisaría San Jerónimo, un hecho que no tiene vinculación algunas con los dos crímenes anteriores, no ha servido para nada más que para continuar exaltando los ánimos en un lugar donde la justicia se asoma como un bien lejano y absolutamente ajeno.
Otro causa de la creciente violencia por la que atraviesa Puente Alto es la tremenda amplitud territorial -42,7 kilómetros cuadrados- que tiene la comuna. Lo cual, sumado al gran déficit policial que existe -un carabinero por cada 1.800 habitantes- y a las cerca de 500 mil personas que habitan el sector, hace prácticamente insostenible la situación. De hecho, la situación puede empeorar en los próximos años, ya que según la Secretaría de Planificación y Coordinación (Serplac), el 2005 Puente Alto será la comuna más poblada de la Región Metropolitana.
Para el prefecto de la Prefectura Cordillera, coronel Manuel Castillo Rodríguez, los problemas de seguridad que enfrenta la comuna están claramente identificados. Por ejemplo, señaló, que uno de ellos es la erradicación de campamentos de otras zonas de Santiago, que vienen a parar a poblaciones que se vienen levantando en Puente Alto hace cerca de seis años.
"Por ejemplo, se decide erradicar a gente de Lo Barnechea, ¿A dónde lo llevamos? A Puente Alto", señaló el alto oficial.
El otro gran flagelo es el microtráfico. Si bien no quiso referirse a la existencia de grupos organizados que se hayan asentado en territorios específicos, reconoció que hay asentamientos más comprometidos con el problema que otros. "El Castillo, San Rafael, San Jerónimo, Gabriela Poniente, Blancas Cumbres. Tienen una situación más o menos seria en ese aspecto", agregó.
Un masivo funeral tuvo ayer el joven de 17 años, Rodrigo Agüero López, quien en la tarde del domingo y, de acuerdo a investigaciones policiales, se habría suicidado al interior de un calabozo de la subcomisaría de San Gerónimo, en la comuna de Puente Alto.
Cerca de 300 personas, entre pobladores y amigos, acompañaron el cortejo, que se dirigió directamente hasta el cementerio Bajos de Mena, sin pasar por el recinto policial -como se había anunciado-, luego de un acuerdo entre los familiares con la gobernación de la provincia cordillera.
"Mientras no nos provoquen, nosotros vamos a evitar cualquier enfrentamiento con Carabineros. Sólo queremos tranquilidad y que se haga justicia, ya que a Rodrigo lo mataron", afirmó Víctor López, primo de Agüero.
Durante el funeral, que fue acompañado por aplausos y música en homenaje al joven, no se registraran mayores incidentes, salvo pequeñas discusiones entre pobladores.
Según expresó el tío de la víctima, Bernabé López, durante la noche del martes se habrían producido nuevos enfrentamientos entre pobladores y efectivos de la subcomisaría de San Gerónimo.
López explicó que aproximadamente a las cuatro de la madrugada un furgón policial llegó hasta el domicilio de la víctima "desde donde se bajó un grupo de Carabineros, los cuales comenzaron a agredir a cinco jóvenes que se encontraban acompañando a la familia".
Sin embargo, lo anterior fue desmentido en la subcomisaría, donde se aseguró que fueron 10 sujetos los que llegaron al cuartel, quienes lanzaron piedras al recinto, lo cual motivó la detención de cinco de ellos, quienes quedaron a disposición de la justicia.